El arbitraje negro con un Alemania que impuso su historia y estará por séptima vez consecutiva en cuartos de final. Inglaterra no cambió el libreto de partidos anteriores. Entró despistado, impreciso y sin ideas. Poseían más tiempo la pelota pero no encontraban llegar a la portería rival. Un partido de lujo meritorio de una verdadera batalla por la vida entre dos selecciones prometedoras pero en donde sólo una pudo avanzar.
Alemania, por el contrario, fue más táctico. Buscó siempre a Lukas Podolski y Miroslav Klose en ataque del equipo teutón y la estrategia tuvo éxito.
El minuto 20 del primer tiempo, Klose fue a buscar un largo pase frontal en la media luna del área, le ganó en carrera a Upson y definió preciso por abajo del James, el portero inglés, que vio la primera caída de su meta.
Los “leones” no reaccionaron ante el gol y Alemania encontró el segundo.
Muller, cargado a la izquierda del terreno de juego encontró a un solitario Podolski quien con gran fortuna batió una vez más a James. Alemania se imponía 2-0 y la goleada se veía venir.

Pero el segundo gol “teutón” despertó a los ingleses y a gran pase de Gerrard, Upson encontró de cabeza el primero para la selección de Fabio Capello.
Un minuto más tarde llegó el gol más polémico del Mundial. Un potente disparo de Lampard desde 35 metros sorprendió al Neuer, el portero alemán. La pelota golpeó el travesaño y picó medio metro adentro de la portería “teutona”, Lampard celebró el gol, Inglaterra hizo lo mismo, pero el línea anuló el gol, el árbitro favorece a los alemanes.
Un error increíble que desmoralizó a los “leones” quienes no volvieron a encontrar el gol.
En el segundo tiempo se vio por primera vez en Sudáfrica a una Inglaterra peligrosa, lanzada al ataque. Pero nada arruinaría la noche destinada para los alemanes.
El riesgo de lanzarse al ataque fue bien aprovechado por los alemanes quien con dos contragolpes, finiquitados por Muller, pusieron la daga final a los “leones” que sangraron hasta morir.
Alemania ganó 4-1, y aunque el gol anulado pudo cambiar la historia en favor de los ingleses, el equipo “teutón” no dejó dudas de su poderío ofensivo





