Ladon Donovan se convierte el héroe de un partido que estaba en su ocaso pero faltaba un rayo de luz que bastó para ganar. Donovan celebra junto a Benny Feilhaber (derecha), y Edson Buddle el gol que logró sobre los minutos adicionales del segundo tiempo y que le dio el pase a octavos a EE.UU.
Noventa minutos no fueron suficientes para que Argelia evitara el “sueño americano”.
Estados Unidos sufrió, luchó y obtuvo resultados. En un instante que duró menos de un segundo, Landon Donovan, el capitán del “equipo de todos” cambió una historia que parecía escrita.
La selección de las “barras y las estrellas” pasó del infierno al cielo y de estar eliminados a ser líderes del grupo C, con un gol que sabe a mucho más que triunfo. Un gol que cambió los rostros de miles de fanáticos en la ciudad de Pretoria, quienes ya esperaban lo peor.
Estados Unidos fue siempre más que Argelia. Jugó siempre hacia adelante buscando hacer daño y desde los primeros minutos del primer tiempo Altidore y Dempsey, pudieron evitar que el sufrimiento se alargara.
Pero no lo hicieron y el drama duró hasta el final.
Argelia hacía lo suyo. Con un inspirado Mbolhi, el meta argelino, que tapaba todo disparo y anulaba cualquier duelo ante estadounidenses, Argelia hacía daño a la contra.
Los noventa minutos llegaron, EE.UU. parecía empacar todo y regresar a casa, pero en el ocaso de la noche, el último rayo de luz permitió a Dónovan convertirse en héroe y resucitar a todo un país.

Ni el más optimista lo hubiese creído, pero Estados Unidos está en los octavos.
Por otra parte Inglaterra hizo su trabajo y le ganó a Eslovenia que estuvo clasificada a octavos durante los noventa minutos de partido, pero el gol de EE.UU. la dejó fuera del Mundial en tiempo extra.
Estados Unidos avanza como líder del grupo C, por diferencia de goles, mientras que Inglaterra lo hace como segundo. Eslovenia y Argelia quedaron eliminados.





