Una nueva encuesta de salud de Consumer Reports revela que una proporción alarmante de grupos “en riesgo” no recibirá la vacuna contra la influenza en 2010. El 45% de los norteamericanos dijo creer que la epidemia de la gripe porcina estuvo exagerada en 2009.
Lo más preocupante es que tan sólo el 40% de los norteamericanos en riesgo, es decir, los que cuidan a niños y jóvenes o trabajan en centros residenciales geriátricos, hospitales, u otro entorno de salud, dijeron que planean tomar la vacuna este año.
Una combinación de la influenza estacional y la gripe porcina (H1N1) de 2009, mientras que el 28% dijo que definitivamente no tomaría la vacuna.
“Es inquietante saber que hay personas que cuidan a niños y a ancianos que no piensan vacunarse. Estos trabajadores de salud tienen mayores probabilidades de contagiar la enfermedad y transmitirla a las personas a quienes cuidan. Y no es ningún secreto que los niños pequeños y las personas mayores presentan mayor riesgo de complicaciones” dijo la doctora Orly Avitzur, consultora médica de Consumer Reports Health.
Solamente el 45% de los norteamericanos en riesgo de salud dijeron que planean vacunarse contra la influenza. Esto incluye a aquellas personas con asma, personas que sufren de diabetes, personas con problemas cardíacos, y aquellas con problemas en el sistema inmunológico o afecciones neurológicas. Las personas que padecen estas condiciones tienen mayor probabilidad de registrar complicaciones derivadas de la influenza.
Entre las razones por no vacunarse en 2010, el 45% dijo creer que la epidemia de la gripe porcina estuvo exagerada en 2009, 44% mencionó estar preocupado por efectos secundarios que pudiera conllevar la vacuna, y el 28% aseguró creer que la vacuna no funciona.





